
Por tierra, mar y aire, hacer turismo ofrece hoy en día un abanico cada vez más amplio de destinos, pero los viajeros ya no se conforman sólo con pasar unas semanas en destinos lejanos y exóticos, sino que buscan también propuestas diferentes a la hora de elegir un hotel donde acomodarse, de manera que un alojamiento es motivo suficiente para planear un viaje.
A vista de pájaro.
Casi todo el mundo sueña con despertarse, al menos por unos días, con el trino de los pajaritos y el sonido de la brisa entre los árboles. La Canopy Tower de Panamá ofrece esa experiencia en estado puro, no en vano se trata de un hotel y torre de observación de aves que ofrece, en una estructura circular, habitaciones al nivel de las copas de los árboles en el bosque tropical del Parque Nacional de Soberanía, donde las especies de aves se pueden fotografiar por cientos.
A 50 kilómetros de Manaus, cuyos 250 apartamentos y dos piscinas están construidos en siete torres a nivel de la copa de los árboles y unidos entre sí por pasarelas de madera. También es posible dormir suspendido de los árboles. Basta con ir hasta Vancouver (Canadá) para descubrir las Free Spirit Spheres, tres esferas hechas de madera y fibra de vidrio, sujetas a los árboles por un entramado de cuerdas, Con un diámetro de 3,2 metros y varios ojos de buey que permiten observar el bosque mientras la habitación se mece suavemente.
Otros raros
Holanda es un filón en lo que a hoteles "raros" se refiere, en Harlingen no pude dejar de alojarse en un grúa repensada como habitación de lujo, donde el huésped tiene acceso a la cabina de mando y puede hacer rotar la plataforma a su antojo, para lograr una vista de 360 grados.
La suite cockpit del Jumbo 474, transformado en un hotel en el aeropuerto sueco de Arlanda.
Y para acabar este paseo por las nubes nada mejor que aterrizar con la seguridad de un Jumbo 474, aunque este ya no despega del aeropuerto Arlanda de Estocolmo desde 2009 y ha sido transformado en hotel. Con 27 habitaciones, de una a tres personas, en las que los armarios siguen siendo los portaequipajes superiores. Una pequeña recepción y varios espacios comunes dan paso a la cabina del piloto, que guarda gran parte de su equipamiento original y ahora se ha convertido en una suite de lujo.
En la seguridad de la tierra
La plaza de Toros de San Pedro en Zacatecas (México), transformada en un lujoso hotel.
Se pueden encontrar multitud de hoteles y albergues fuera de lo común, entre ellos está la plaza de toros de San Pedro en Zacatecas (México), que cerró sus puertas en 1975 y en la que ahora se alza la Quinta Real Zacatecas. Estructurado alrededor del antiguo coso, convertido en un patio colonial, el lugar es de una belleza excepcional, y sus habitaciones están decoradas con antigüedades y obras de arte.
Muy diferente a los hoteles de hielo o a dormir en un iglú, que en algunos casos el mismo viajero puede ayudar a construir, en el salar de Uyuni, en Bolivia, está el complejo turístico Luna Salada, construido con bloques de sal, es uno de los hoteles más extravagantes del mundo, dónde no sólo las paredes son de cloruro de sodio sino también la mayor parte del mobiliario.
Otros bajo tierra
Excavado en una montaña de la Capadocia turca el hotel Yunak Evleri lo forman 30 habitaciones-cueva de los siglos V y VI.
O para ser más precisos dentro de cuevas, arquitectura que puede encontrase en España, Turquía o Marruecos, entre otros países. En España, las casas cuevas son tradicionales en algunas zonas del sur y muchas se configuran ahora como alojamientos rurales, por ejemplo en Granada, donde se sitúan las cuevas de Almagruz, seis apartamentos-cueva con todo lo necesario y una temperatura constante en su interior de 20 grados, ya sea verano o invierno. Excavado en una montaña de la Capadocia turca el hotel Yunak Evleri lo forman 30 habitaciones-cueva de los siglos V y VI, que antes de una restauración de cuatro años estaban en ruinas, y una casa del XIX. La forma original de cada cueva ha sido respetada.
Con todo ello, hasta el más exigente de los viajeros tiene a su alcance una oferta casi inagotable para poder disfrutar de dulces sueños durante mil y una noches singulares. (EFE)











